sábado, julio 08, 2006

AYER...

Normalmente nos entristecemos por algún acontecimiento que nos duele y nos afecta, y entonces es como estrellar un jarrón contra el suelo con estruendo y violencia. Los trozos de cristal se esparcen por toda la habitación. Parece el fin del mundo. Pero el estruendo cesa, los cristales se recogen... Se toca fondo y se está preparado para volver a empezar.

Luego está esa otra tristeza que es como la niebla... Primero es vaga y difusa, y no le prestamos atención. Luego te rodea, sin motivo aparente. Y si le dejas, se te mete en casa sin llamar a la puerta, se acomoda en tu sofá, se fuma tu espacio. Se convierte en el invitado molesto que viene para dos días y se queda 6 meses.

Yo prefiero la primera tristeza a la segunda. Porque la primera siempre me recuerda que estoy vivo y que sigue habiendo esperanza. La segunda poco a poco te va consumiendo y termina por vaciar tu alma...
hoy llueve con extraña violencia, pareciera que el cielo ha adivinado mis sentimientos, que lentamente mis lagrimas se transportan para escurrir por las hojas, los autos, los tejados, las cabezas de la gente y minimizar así el dolor que me presiona el pecho. Es muy desalentador cuando las cosas no funcionan de acuerdo a tus ideas, cuando crees tener previstos los detalles principales, y sin embargo llega algo inesperado que vuelca tus ilusiones...
Cuanto tiempo ha pasado que no he dado mi alma, Cuantas veces han pisoteado, rasgado y herido este espacio ocupado en mi pecho... Y cuando por fin encuentro mi razón de existir, la razón que le da sentido a mis letras, a mis frases y a mis latidos, resulta que esa razón esta presa en una jaula de confusiones, de tiramientos, de altibajos, de costumbre, y a veces de infelicidad...
Ayer he tirado el jarron al suelo, los trozos se han esparcido por toda la habitación formando cientos de astillas que posiblemente no encontraré, se quedarán ahi esperando clavarse en mis pasos...
El agua del jarrón me moja las piernas, me salpica la cara y me recorre las mejillas lentamente, llevandose la presión, mi respiración cortada, mi tristeza, y mi ilusión ahora vacía... El dolor ahora se transporta a un lugar de donde no lo puedo arrancar, esa parte de nuestro pensamiento que se vuelve recurrente cuando no pensamos en nada, cuando se terminan las cosas que hacer y nos invade de nuevo como una hemotoxina, paralizando nuestros sentidos y nuestras reacciones... Mis ojos, clavados en esas tres flores, un clavel, una rosa, y una flor pequeña, quedan perplejos al ver que no se han deshojado, de hecho ni siquiera se han separado al romperse el jarrón, como si hubiesen estado atadas para caer juntas y a pesar de la caida no separarse, sino quedarse unidas para soportar el golpe y asi esperar ser levantadas por mis manos que ahora tiemblan por unos celos desesperados...
He levantado ahora las flores, las he dejado sobre mi cama... Las contemplo, las admiro, lo hago un momento sublime por respeto a lo que significan para mí... Posiblemente acabarán a la mitad de alguno de mis libros, y queden perfumadas de nostalgia y de dolor, mientras se alimentan de las frases mas hermosas que habiten sus páginas... Cierro los ojos, los siento pesados, humedecidos, y bastante resecos e irritados... doy una última mirada a esas tres flores, suponiendo que para la mañana siguente estarán debiles y marchitas... Caigo lentamente en esa laguna que se encuentra llena de cosas irreales, Mi sueño.... Se encuentra repleto de ti... De tus ojos, de tus gestos y miradas, de tu voz que lentamente se atornilla a mi inconsciente y me hace escucharte cuando estoy en silencio... Nos decimos cosas hermosas, y nos reimos mucho, y te alimentas de mi felicidad y yo de la tuya... Nos gozamos, frecuentamos nuestros ojos y nuestros labios cada vez mas, y entonces se hacen inevitables esas caricias que paulatinamente nos unen en una figura inigualable, única, de ritmos lentos y acelerados, que generan las sensaciónes mas imponentes del universo...
He abierto los ojos al fin, hay una capa borrosa en mis pupilas y residuos de la rúbrica de mis lagrimas, veo un fondo blanco, mas bien palido, la luz se cuelga de mis cortinas y lentamente comienzo a ver con claridad... Busco las Tres Flores... Ahí estan... Frescas, quietas, unidas, inseparables, indestructibles, tan fuertes como anoche cuando las deje en el mismo lugar... Pero que pasa... Por qué no amanecieron pálidas y débiles, por qué no se soltaron y formaron un monton de pétalos flácidos... Eran preguntas que circulaban en la mente después de tu imagen que cuando estaba consciente esperé ver a mi costado izquierdo... Advertí entonces, que toda la noche las había sostenido en mis manos, quizá como una extensión de ti, en señal de que no renunciaría a mi promesa, a mi deseo de estar a tu lado, a la necesidad de mi cuerpo de permanecer junto a ti..
No renunciaré... Cumplire con mi sueño de permanecer junto a tí .ILYI.

1 Comentarios:

Blogger Extasis Azul dice...

no hay mas palabras que decirte que estoy agradecida por que llegaste a mi vida y cambiaste, mi mundo entero, me encuentro llena de inspiraciones vagas, que solo me surgen momentaneas en mi cabeza, pero cuando trato de plasmarlas en mis dedos, para emitirlas a sus destinarios, me vuelvo llanto, me vuelvo felicidad, emocion y sentimientos encontrados...

Te amo! y eres una parte de mi, que mas me gusta... jeje :p que vanidosa! pero me encantas!!

12:45 a.m.  

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